Cómo se calcula base imponible

La base imponible, en líneas generales, se alza como una magnitud, un resultado que se obtiene de la declaración patrimonial que se realice, con el objetivo de que se pueda determinar la cuantía concreta del impuesto y sobre la que este mismo se aplica. Es decir, se alza como la cantidad total sobre la que se aplica el porcentaje de tributo que corresponda para establecer el gravamen final que ha de ser pagado. Por tanto, la base imponible existe tanto en el IPRF, el IVA en una factura al uso o en el Impuesto de Sociedades, entre otros muchos. La pregunta es…¿realmente sabes cómo se calcula la base imponible? Si no quieres cometer errores y buscas conocer a la perfección el importe de tus impuestos, debes saberte al dedillo este concepto. Por ello, te vamos a explicar paso a paso, con consejos, trucos y recomendaciones todo lo que tienes que saber sobre la base imponible de forma breve y sencilla. ¿Nos acompañas? No te arrepentirás de invertir tu tiempo en este artículo.

  1. Cómo se calcula base imponible
  2. Cómo se calcula base imponible IRPF
  3. Cómo se calcula base imponible general
  4. Cómo se calcula base impone de renta presunta
  5. Cómo se calcula base imponible del IVA
  6. Cómo se calcula base imponible de una factura
  7. Cómo se calcula base imponible del Impuesto de Sociedades
  8. Cómo se calcula base imponible de ingresos brutos
Cómo se calcula base imponible | © Pixabay.com

1

Cómo se calcula base imponible

Como se ha comentado con anterioridad, la base imponible no es más que una determinada magnitud de carácter dinerario o, incluso, de otro tipo, que se halla a partir de la valoración o medición de un hecho imponible, que se alza como la circunstancia que obliga al pago de un determinado impuesto.

Por ello, para calcular de forma óptima la base imponible de cualquier tipo de impuesto, es menester que sumes los diferentes ingresos o rentas que hubieras obtenido, pero sin incluir ni los gravámenes ni las retenciones existentes.

Una vez hayas hecho esa suma, obtendrás la base imponible, con la finalidad de que puedas saber a ciencia cierta a cuánto asciende concretamente el tipo de gravamen que se debe de pagar.

Es decir, la base imponible de una factura concreta, por ejemplo, se erige como el total de la misma, pero sin añadir ni retenciones ni impuestos. En el caso concreto de la factura, si tu ofreces un servicio y te tienen que pagar 200€ por él, ese mismo precio, sin contar nada más, es la propia base imponible.

Si no quieres que se te escape nada en los cálculos de la base imponible que corresponda, debes saber que la tecnología siempre es una gran ayuda. En este sentido, te aconsejamos que eches un vistazo a las calculadoras de Bruneau, pues te ayudarán en tus operaciones y disponen de un precio bastante económico.

2

Cómo se calcula base imponible IRPF

Respecto al cálculo de la base imponible del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), debes tener en cuenta que existen dos tipos de bases imponibles, una general y otra del ahorro, sobre las que se ahondará en el siguiente apartado.

La base imponible más común en el IRPF se calcula mediante la suma del salario, que también se conoce como rendimientos del trabajo, a lo que hay que restar el pago que se realiza de manera periódica a la Seguridad Social, que por lo general suele rondar entre el 6-7% del salario en estado bruto.

Por tanto, una vez que hayas realizado esta operación, habrás obtenido la base imponible del IRPF. Asimismo, ten en cuenta que, si aparte de tu salario habitual, dispones de más rentas salariales, también tienen que ser sumadas para conformar de manera óptima la base imponible de dicho impuesto.

No parece muy complicado, ¿no? Solo te queda comprobar por ti mismo lo sencilla que resulta esta tarea para que conozcas a la perfección la base imponible del IPRF concreto que te corresponda en cada caso sin morir en el intento.

3

Cómo se calcula base imponible general

Como se ha incidido con anterioridad, respecto al IRPF, debes tener en cuenta que existen dos bases imponibles distintas, una asociada a un ámbito más general, mientras que la otra focaliza sus esfuerzos en lo que se conoce como renta del ahorro.

Por tanto, para calcular de manera óptima tu base imponible general, tendrás que sumar una serie de elementos que integran tu renta general. Estos son los rendimientos del trabajo, los rendimientos del capital, así como las imputaciones de rentas y pérdidas que se produzcan junto a las ganancias patrimoniales.

Es decir, en la base imponible general se incluyen aspectos como tu propio salario o el alquiler de un piso, entre otros muchos. Por tanto, este tipo de base imponible se compone, prácticamente, de todas las rentas que hayas ido generando durante todo el ejercicio fiscal.

En definitiva, para obtener tu base imponible general, tendrás que sumar de manera consecutiva los elementos indicados. Respecto a la base del ahorro del IRPF, tendrás que sumar los rendimientos que hubieras obtenido del capital mobiliario, asociado a intereses por depósitos bancarios, dividendos o ganancias por fondos de participación, entre otros muchos ejemplos.

4

Cómo se calcula base imponible de renta presunta

Para calcular la base imponible de una renta presunta, que puede estar asociada a una general o a una del ahorro, resulta necesario que tengas en cuenta una serie de consideraciones para tener éxito en esta tarea que, a continuación, te pasamos a enumerar:

  1. Lo primero que debes saber es que las diferentes rentas se califican y calculan en función del origen que tengan. Por ejemplo, los rendimientos netos se obtienen a partir de la diferencia existente entre ingresos que son computables y los gastos que son deducibles. Por otro lado, las ganancias y pérdidas patrimoniales, en líneas generales, se determinan partiendo de la diferencia entre los valores de transmisiones y los propios valores de adquisición.
  2. En segundo lugar, a estas rentas se les aplica las reducciones sobre el rendimiento neto o íntegro de que se trate y que, en cada caso, corresponde dependiendo de la fuente originaria de cada una de las rentas.
  3. Por último, será necesario realizar una integración y compensación de las distintas rentas en función de su origen, con la finalidad de que puedan ser clasificadas entre renta general o renta del ahorro.
  4. En definitiva, tras realizar estas operaciones, se obtendrá un resultado que podrá dar lugar o bien a la base imponible general o bien a la base imponible del ahorro. Para una mayor precisión sobre estos aspectos, te aconsejamos que eches un vistazo al apartado anterior.
5

Cómo se calcula base imponible del IVA

En líneas generales, el IVA se alza como un tipo de impuesto que grava el valor añadido que genera un producto o un servicio en cuestión. En este sentido, al igual que el resto de tributos, dispone de una base imponible que debes conocer para evitar sustos y que conozcas a la perfección lo que realmente estás pagando.

Por ello, es menester que comprendas los elementos que integran el IVA. Si por ejemplo tienes que prestar un servicio particular a un precio de 300€, para calcular la base imponible únicamente tendrás que dividir dicha cantidad, es decir, el total bruto de la propia factura, entre 1,21, referente al tipo general del IVA que es del 21%.

En el caso concreto que se ha presentado, la operación resultaría en que la base imponible de esos 300€, sería de 247,93€, que se alza como la cantidad neta referente al servicio que vas a prestar en este supuesto, aunque se pueden aplicar a todo tipo de productos.

Por tanto, en el ejemplo brindado, la cantidad de 52,07€ resultantes no forma parte de la base imponible, sino que se asocia al resultado que deviene de la imposición del tipo impositivo, en este caso el IVA.

Si quieres decir adiós a este dichoso impuesto y ahorrar en tus compras en productos tecnológicos, no puedes perderte los días sin IVA de MiElectro, en los que podrás encontrar artículos de excelente calidad con un precio reducido al no aplicarse el 21% de este tributo. ¡No esperes más y hazte ya con ese móvil o esa televisión que tanto deseas!

6

Cómo se calcula base imponible de una factura

Si bien es cierto que el tipo general de IVA de una factura es del 21%, existen determinados productos de primera necesidad (alimentos como leche, huevos o medicamentos) a los que se le aplica un impuesto superreducido del 4%.

Por otro lado, existen artículos a los que se le atribuye un tipo reducido del IVA del 10%, generalmente servicios como el agua, medicamentos para animales u otros productos alimenticios que no son de primera necesidad.

Independientemente del tipo impositivo que se aplique, la base imponible de la factura se calcula quitando el porcentaje de IVA a la cantidad total que tengas que abonar. No obstante, existen supuestos concretos en los que a la hora de pagar una factura no solo tendrás que aplicar el IVA, sino también el IRPF.

El proceso es sencillo, tendrás que sumar el IVA del tipo que resulte en cada caso concreto a la base imponible y restarle el 15% que, con carácter general, se suele aplicar al IRPF. Para que te quede más claro, te dejamos un ejemplo gráfico con todos los datos que debes conocer para calcular la base imponible de una factura a la perfección:

  • Si la base imponible total es de 283,02€, se le tendrá que sumar el 21% de IVA que, en este caso, ascendería a 59,43€. No obstante, a este total, habría que restar el 15% del IRPF, concretamente 42,45€.
  • Una vez hechas estas operaciones, obtendríamos la base imponible de la factura que se alzaría con un importe total de 300€.
7

Cómo se calcula base imponible de Impuesto de Sociedades

En primer lugar, el Impuesto de Sociedades se erige como un tipo de impuesto que tiene como finalidad gravar las rentas que obtengan las empresas que tengan su residencia en nuestro país. Básicamente, se refiere al impuesto que se aplica respecto de los beneficios y resultados que las sociedades o entidades hayan logrado por sus actividades.

Para calcular la base imponible del Impuesto de Sociedades, solo tendrás que proceder a realizar los siguientes cálculos:

  1. En primer lugar, debes partir de la base del resultado contable que hubiera obtenido tu empresa o sociedad en el ejercicio anterior.
  2. Es decir, se deben analizar determinados ingresos y gastos, como por ejemplo amortizaciones, exenciones, gastos de servicios u operaciones vinculadas que la normativa no establece que se tengan que imputar o deducir respecto a este impuesto.
  3. Posteriormente, cuando hayas procedido a realizar el ajuste del resultado contable correspondiente, te quedará reducirlo en las bases imponibles de carácter negativo relativo a período anteriores, en caso de que proceda en función del caso concreto.
  4. Una vez realizada esta operación, ya tendrás tu base imponible del Impuesto de Sociedades al que se le tendrá que aplicar el tipo impositivo de dicho tributo que corresponda.

Si quieres abrir una sociedad y necesites un empujón económico que no te dan los bancos tradicionales, te aconsejamos que te fijes en los préstamos de Younited Credit, pues podrás disfrutar de hasta 50.000€ de crédito de manera sencilla y sin avales.

8

Cómo se calcula base imponible de ingresos brutos

La base imponible referente a los ingresos brutos se asocia, por lo general, al IRPF. Para conocer a la perfección cómo realizar este cálculo, es menester que sigas una serie de instrucciones rápidas y sencillas de aplicar que, a continuación, te pasamos a enumerar.

  1. Si en un caso concreto, dispones de un salario bruto mensual de 1.500€ mensuales, la renta anual total sería de 18.000€. Por otro lado, al IRPF se le resta los ingresos brutos junto a los gastos deducibles, asociados a rendimientos del trabajo como cuotas a la Seguridad Social y reducciones previas.
  2. Por ejemplo, en nuestro supuesto concreto, pongamos que la reducción mencionada es de 2.652€.
  3. Si además, el gasto en Seguridad Social es del 6,7% con carácter anual sobre el salario bruto, en este caso los gastos deducibles serían exactamente de 1.206€.
  4. Por tanto, la base imponible definitiva de los ingresos brutos para una persona que genere 18.000€ por rendimientos del trabajo, sin incluir otro tipo de rentas, sería de 14.142€.

¿Ya te ha quedado todo claro respecto a la base imponible y su aplicación en los impuestos más destacados? Si todavía tienes alguna duda, te animamos a que nos dejes tu opinión y nos cuentes tu experiencia personal con estas operaciones, pues estaremos encantado de poder resolver o intercambiar las cuestiones que te asalten.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *